lunes, 17 de agosto de 2009

Rosa marchita


En el castillo medieval,
me guardabas en un tarro de cristal.

Hoy me han descubierto
y mi barrera han quitado.

A mi vienes gritando
¡¿qué haces dejando que te observen?!
Que me observen otros,
que huelan mi fragancia,
Cuando tú y sólo tú
me has cuidado.

¿Qué culpa tengo yo,
Misera planta,
de que me destapen?

¿Te crees que no puedo ver
que antes nadie jamás
por mí se había interesado?
Yo también vivo y siento
Dolor de que nunca me hayan mirado,
Dolor de que haya sido el destino el que nos haya juntado,
Dolor de que me lo eches en cara

Porque yo no he elegido sufrir,
es algo que por desgracia me ha tocado vivir.

domingo, 16 de agosto de 2009

¿De verdad quieres conocerme?


Infancia rota
Pesadillas al anochecer
Palabras que se lleva el viento
Promesas olvidadas
Descubriendo dolorosas verdades
Miedo, rencor y muerte
Hipocresia y falsedad
Segundas oportunidades

Me preguntas si no te conozco
No, no te conozco
Lo poco que sé de tí,
no me gusta
y nunca has hecho por cambiar mi percepción
Años sin tí
Y años contigo
pero sólo para recibir malas noticias

Y ahora dices que quieres conocerme
y que te conozca
¿Quieres saber lo que has perdido?
¿Ver en qué me he convertido?
Dese luego no gracias a tí

sábado, 9 de mayo de 2009

Luz de mi oscuridad


Volaba y volaba sin encontrar nada,
agotada por mi larga cruzada,
en una rama descansaba atenuada.

Muchos días de viaje,
todos ellos en valde.

Volaba y volaba sin encontrar nada,
esa felicidad que buscaba
yo no la hallaba.

Una serpiente me tentó
y el sol me ofreció.

Tan resplandeciente,
siempre sonriente.
Tan lindo,
me dedicó un guiño.
Tan perfecto,
lo guardé en mi pecho.

En sus redes caí
y ante él me rendí.

Mis miedos difuminaste,
mi dolor dulcificaste,
mi oscuridad iluminaste,
mi corazón robaste,
mi razón te quedaste,
y mil sonrisas me pintaste.


Entonces la serpiente me mordió
y su veneno mi cuerpo recorrió.

Esta es tu condena:
Mi veneno es tu pena.

Condena que no me deja verte,
tocarte, besarte,
acariciarte, abrazarte,
mirarte, escucharte...

Pero si este es el precio que he de pagar
por la felicidad y la ilusión hallar,
por en tus ojos naufragar,
por tus labios besar,
por esa dulce voz escuchar,
por tus manos tocar...
Juro que mil veces volvería a pecar.

jueves, 7 de mayo de 2009

El libro de mi vida


Entre libros vivo,
Entre libros sueño,
Entre libros te busco.

Un escalofrío recorre mi espalda
hasta morir con un nudo en mi garganta.

Tú que tocas mi alma,
que con palabras embargas.

Tú que atraviesas paredes,
que con tus brazos me envuelves.

Tú que me hablas sin decirme nada,
tan sólo con tu mirada.

Tú que muda me dejas
cuando me besas.

Tú, todo tú y sólo tú,
ocupas las páginas de mis libros,
libros que ahora son mágicos,
donde la noche y el día coexisten
porque nosotros lo escribimos así.

martes, 28 de abril de 2009

Cerca de las vías


Sin fuerzas para seguir andando,
Ahí mismo, en la vía, me detuve,
Sabiendo que era peligroso y que,
Eso podría acabar con mis días.

El viento me trajo un sonido sordo
Y vislumbré una luz al fondo,
Ahí venía el tren que se llevaría mi vida,
Y con ella todo mi dolor.

¡Cuán fue mi sorpresa cuando esa luz me alcanzó!
La luz no provenía del faro de un tren,
Sino de los rayos del sol más resplandeciente.

Ese sol venía a llevarse mi vida,
A llevarse mis penas y mis alegrías…

Y no porque acabara conmigo,
Sino porque me inundó con su calidez,
Llenándome de alegrías,
Y enterrando mis penas.
Llenándome de ilusiones,
Y enterrando mis decepciones.
Llevándose mi vida,
Y regalándome la nuestra.

Ahora miro las vías sin temor,
Las miro con una sonrisa dibujada en mi cara,
Porque esas vías son las que me traerán y llevarán
Hacia un magnifico sol envolvente.

jueves, 16 de abril de 2009

Anoche soñé contigo


Sus palabras con frío polar me envuelven,
Helada, triste y congelada mi alma convierten
Y mi respiración retienen.

Tu voz susurra en mi oído
Palabras a través del viento.

Una brisa me acaricia
Codo, brazo, hombro…

Yo sé que no,
No era el viento
Sino tus dedos,
Que estremecen mi cuerpo.

Yo sé que no,
No era el viento
Sino tus palabras,
Que descongelan mi alma.

Yo sé que no,
No era el viento
Sino tus besos,
Que me devuelven el aire.

miércoles, 15 de abril de 2009

Brillando juntos


Si quieres probar mi sabor,
házlo ahora, porque con los años,
mi piel se está volviendo dura como la de un vampiro,

Si me muerdes ni grito ni sangro,

Aunque duela más que nunca,
mi cuerpo se ha inmunizado
hasta tal punto que preferia dormir,
dormir pero no soñar,
pues yo sólo tengo pesadillas

Pero algo ha cambiado

Un rayo de sol
allí, desde lejos,
toca cada día mi alma,
reconfortándome,
cargardonme de fuerza
para sonreir no sólo con los labios
sino también con los ojos

Y si yo ilumino tus noches
es sólo porque tu iluminas mis días